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Cuando estuve en España hace muchos años, me dolía un diente y fui al médico. Ya estaba en el sillón del dentista, lista para que me arreglara el diente. Cada vez que iba al dentista, no solo aquella vez, sino en otras ocasiones – muchas veces, siempre – y también en otras consultas dentales, o a cualquier médico, llevaba algunos regalos, Como algunas delicias veganas y bastante fruta fresca, porque pensaba que trabajaban muy duro, los médicos, las enfermeras y todo el personal. Si por casualidad estoy en el hospital o voy al médico, solo quiero mostrar mi gratitud por el duro trabajo que han aprendido a hacer tanto en la universidad como durante las prácticas y en el ejercicio de la profesión. Trabajan muy duro. Salvan vidas, alivian su dolor y hacen que su vida sea más llevadera. Aunque se castiguen a sí mismos y se pongan enfermos por comer cosas malas, como la carne de personas-animales asesinadas y todo tipo de cosas — alcohol, drogas, cigarrillos y todo eso—, a ellos no les importa, siempre hacen todo lo posible por salvarles, por ayudarles a recuperarse y a sentirse mejor. Nunca les rechazan por comer cosas malas, consumir drogas o cualquier cosa por el estilo. Pero, por favor, cuídense bien. Manténganse alejados de todo ese daño que acabo de mencionar y de mucho más. El alcohol, las drogas, los cigarrillos, o cualquier otra cosa por el estilo, y especialmente la carne de de amigos-animales asesinados o de animales salvajes cazados y aterrorizados, como las personas-ciervos o -zorros. Todo ello es veneno para su cuerpo santo y sagrado, que es el templo de DIOS y de los Budas. Por favor, cuídense mucho. Así que, en aquel momento, yo estaba recostada en mi sofá. Estaba esperando que la anestesia o algo así hiciera efecto. Y compré algunas frutas, muchas frutas, distintas variedades exóticas y buenas frutas del mercado, de los puestos junto a la carretera, mientras pasaba en mi auto. Siempre quería ayudar también a estas personas. Ellas solo tienen una pequeña cubierta de plástico, una lámina de plástico sobre la cabeza, y venden sus propias frutas en la calle. Así que siempre siento mucha compasión y les compraba muchas cosas. Y también había comprado algunas delicias veganas en los mercados con antelación. Así que se las di a la clínica, en la recepción. Entonces le pregunté al doctor, mientras aún podía hablar, le dije: “Doctor, ¿disfrutó de las delicias y las frutas que compré?” Él dijo: No, gracias, pero que aún no podía comerlas porque no tenía la inyección de insulina para su diabetes. Le dije: “Oh, lo siento, pero puede comerlas después”. Él dijo: “Sí, solo cuando tenga la insulina podré comer”. Y le dije: “¿Tiene que inyectarse hoy?” Él dijo: “No, todos los días, todos los días”. Le dije: “Pero ¿cómo hace eso? ¿Dónde se pone todas esas inyecciones cada día?” Él dijo: “Sí, hoy es justo en la zona del ombligo”. ¡Oh, Dios mío! Cuando oí eso, salté del sillón del dentista al suelo y fui hacia el lugar junto a la puerta donde él estaba de pie preparando las cosas. Lo abracé, lo abracé y las lágrimas me corrían por el rostro. Le dije: “¡Oh, Dios mío! Pobre doctor, está tan enfermo y aun así tiene que trabajar cada día y cuidar de su esposa e incluso de sus hijos”. Yo ya sabía que tenía dos hijos. Le dije: “Dios mío, ¡qué vida tiene! Lo siento muchísimo”. Y él dijo: “Está bien, ya me acostumbré. Es de por vida, no se puede escapar de ello”. Le dije: “Oh, Dios mío, ojalá algún día los científicos médicos descubran algún otro medicamento mejor, o una forma de administrarlo para que no tenga que sufrir así todos los días”. Le dije: “No puedo imaginar que pudiera soportarlo si fuera usted”. Entonces él me dijo: “Oh, por favor, vuelva a sentarse en Su sillón ahora o Usted podría caerse”. Así que volví al sillón, aún llorando también por dentro. Algunos años después de eso, adopté a mis personas-perros, como ya les conté. Y este, su nombre, no quiero decirlo, así que llamémoslo T-Y. Originalmente, tenía otro nombre, pero era agresivo, así que le cambié el nombre para que fuera más dócil, pero no sirvió. Después de que tuvo estos problemas de diabetes, investigué y descubrí que había cometido todos estos actos de agresión – morder a personas y a otras personas-perro y todo eso – para así tener suficiente karma malo como para padecer diabetes; de otro modo, no la habría padecido. La razón por la que quiso tener esta enfermedad de la diabetes, quiero decir, este padecimiento, fue simplemente porque quería ayudar a otras personas-perro, otras otras mascotas, otras personas-animales que llegaran a tener diabetes, y a los humanos que también padecen diabetes, ¡para que conocieran este método antes mencionado sin agujas! ÉL DESCUBRIÓ MI DESEO Y QUIERE AYUDAR PARA HACERLO REALIDAD, ¡¡¡PARA COMPLACERME!!!... ¡Oh, Dios mío! Casi me desmayo. Le dije: “Oh, querido, eres tan pequeño, no tenías que hacer esto. ¡No tenías que hacerlo! Y ahora me siento tan mal, tan mal. Me siento tan mal, tan mal porque tienes que sufrir tanto, y ahora ni siquiera puedes ver por dónde vas. ¡Oh, Dios mío! No tienen idea de lo mal que me siento.” Le pedí a DIOS: “Por favor, transfiéreme todo su karma. No quiero que sufra. Es solo una (persona-)perro. Por favor, ayúdalo”. Pero DIOS no lo permite, porque es su propia voluntad, su propio libre albedrío. ¡Oh, Dios mío! Muchas (personas-)animales también hacen un sacrificio para ayudar a los humanos que los cuidan, o a sus amigos animales y a otros humanos bondadosos. ¡Oh, Dios mío! Algunos humanos también descendieron a la Tierra con la intención, con la disposición de sufrir de distintas maneras, para ayudar a otros humanos, para que los científicos encuentren una cura para otros humanos con la misma enfermedad, por ejemplo, algo así. Se lo debemos todo a todos. Es solo que la mayoría no lo sabemos. Saben, es muy noble por su parte, y debería elogiárselo y valorárselo, pero verlo sufrir y asustado de esa manera, me destroza por dentro. Desearía poder cargar todo eso por él. A nosotros los humanos, nos es más fácil encontrar formas de olvidar el dolor, o me resulta más fácil hablar a los médicos. Así que le dije a DIOS, “Por favor no, por favor detén esto, por favor, por favor castígame a mí en su lugar. Él es solo una (persona-) perro, es solo una pequeña (persona-) perro.” Ya no puedo seguir hablando de esto, porque se me hace un nudo en la garganta y siento dolor en el cuello. Es decir, siento que se me cierra la garganta. Damos gracias a DIOS por seres tan benevolentes que existen en nuestra Tierra. Pero es una lástima que la mayoría de los humanos no comprendan e incluso causen aún más problemas en este mundo, provocando más sufrimiento a quienes conviven con ellos, tanto humanos como otros seres. Espero que mi información ayude a muchas de sus personas-mascotas, sin importar de qué tipo sean; quienes puedan aplicarla estarán más cómodos. Si tienen, por ejemplo, una pequeña persona-gato, no tendrán suficiente espacio en su piel para administrarle medicina con agujas todos los días, una o dos veces al día. Lo siento, es que estoy muy conmovida, muy conmovida. Solo les deseo todo lo mejor, que DIOS tenga misericordia de ustedes, y que ustedes tengan misericordia de sí mismos y se mantengan alejados de todas las sustancias venenosas de las que les hablé antes, como la carne de personas-animales, las drogas, el alcohol, los cigarrillos, etc., etc. Ya saben, ya saben. Bien. Me calmaré un poco. De acuerdo. Saben, nuestro planeta no es pobre. Es muy, muy rico en toda clase de metales, toda clase de cosas beneficiosas por todo el planeta, y hay suficiente alimento para alimentar a muchos planetas – si no usamos nuestro dinero para matarnos unos a otros ni para destruir los bosques, los ríos, los océanos, con toda clase de venenos al criar personas-animales para matarlas como alimento. No tengo tiempo suficiente para contarles, para enumerar todas las cosas que jamás deberíamos haberle hecho a este planeta. Deberíamos cuidarnos unos a otros, amarnos como una familia. Tenemos muchísimas cosas para comer, para usar, para vivir vidas muy, muy largas – sanos, felices e iluminados. Pero las usamos de demasiadas formas distintas y equivocadas. Ustedes ya saben todo eso. Ya no quiero hablar demasiado de cosas negativas. De todos modos, ¿de qué sirve? No sé cuántos escuchan. De acuerdo. Solo intenten ser buenos, benevolentes, misericordiosos, compasivos, amorosos y amables. Entonces, de todas las mejores cosas que DIOS otorgó a la humanidad y a todos los seres, podrán beneficiarse ustedes mismos, sus familias, sus pequeños hijos, nietos, etc. Cualquier cosa mala que hagan para dañar a otros se volverá contra ustedes. Si no es ahora, entonces en la otra vida o en las vidas venideras. Nunca podremos escapar de ninguna consecuencia de los actos carentes de amor que cometemos. Por favor, DIOS, ayuda a todos los seres de este planeta. Y Te amamos. Quizá el amor sea demasiado débil, demasiado escaso, pero ellos lo intentan. Porque están demasiado ocupados – han estado preocupados por tantas cosas urgentes para sobrevivir, SEÑOR. Por favor, perdónanos. Por favor, ámanos. Por favor, perdónanos. Por favor, ya no queremos más planetas así, donde tengamos que reencarnar de nuevo. Haz que todo sea el Cielo, SEÑOR, crea una nueva Tierra, un nuevo mundo, nuevas reglas. Gracias, SEÑOR. Gracias, los Únicos Padres de todos los seres. Que Tú también estés bien, SEÑOR. Amén. Photo Caption: “Sonríe para reflejar la alegría interior”











